
Todos despiertan grandes pasiones a causa de esa llama que llevan sobre sus cabezas. Es la llama del candor. En nuestros tiempos no se ama el candor; empiezas a hablar de él y te tiran tomates (que, por cierto, también son rojos). Pero los cuentos de hadas son indisociables del candor, como lo son de la perversidad. Eso es un cuento, el encuentro de un personaje candoroso con uno perverso. Y pocos cuentos representan mejor ese conflicto que Caperucita Roja. Caperucita representa el candor, y el lobo la perversidad.
(Gustavo Martín Garzo: La piel de la suerte. Prólogo del libro Cuentos Completos, Jacob y Wilhelm Grimm).
las cosas son porque suceden
y ella las toma cuando llegan
si ese camino es el más corto
ha de seguir esa vereda
no sabe nada de peligros
tan natural como la yerba
es la semilla de la vida
lleva una luz en su cabeza
¿quién le robó el candor
la flor de la inocencia
la caperuza roja
que alumbraba sus trenzas?
las cosas son porque suceden
y cada día es una fiesta
la vida es toda una sonrisa
que agita al viento su bandera
pero hay un lobo entre las flores
agazapado en la maleza
que busca tiernos corazones
con que saciar su mente enferma
¿quién le robó el candor…
Caperucita Roja
no ve la faz del lobo
ni su intención feroz
Caperucita Roja
ingenua y distraída
le da su corazón
¿quién nos robó el candor…